¿Cuántas veces has tenido una buena idea que te gustaría llevar a cabo, o algún pensamiento de emprender nuevos proyectos que te ilusionan y crees que podrías hacerlo?

Recuerdo cuando esos pensamientos asomaron por mi mente hace 3 años, y empecé a valorar la posibilidad de tomar esa decisión que cambiaría mi vida por completo.

A lo largo de estos años, por supuesto, he cometido errores a la hora de planificar, porque era prueba y error, pero reconozco que me han servido para tener aún más claro que vías coger y que hábitos mantener.

En este blog, solo quiero adelantaros las primeras bases de una forma sencilla y práctica que os recomiendo si os encontráis en esa primera fase.

Las fases que identifico en el emprendimiento son las siguientes.

*Idea-Pasión-Habilidad.

*Plan-Puesta en Marcha.

*Funcionamiento.

*Expansión- Búsqueda constante de soluciones.

Lo más importante de estas fases, por supuesto, es centrarse en la primera, y el Coaching puede ayudarnos a tomar conciencia de cada una de ellas y en qué punto nos encontramos.

Os dejo estas preguntas que son muy reveladoras para la primera fase.

¿Ese proyecto o idea lleva rondándote varios días o meses por la cabeza?

¿Qué harías si tuvieras la garantía de que vas a tener éxito asegurado?

¿A qué te dedicarías si tuviera todo el dinero del mundo para tí y para tus seres queridos?

¿Cómo sería tu día ideal?

Estas preguntas te pueden ayudar a encaminar tus resultados, por ello en esta primera fase.

  1. Dedícate a algo por lo que sientas pasión, tengas buenas habilidades y consideres que podrías hacerlo por tu cuenta.
  2. Deja los objetivos que te gustaría conseguir con ese proyecto por escrito, fechas en las cuáles te ves preparado/a para lanzarte y con qué tiempo cuentas para ello, siendo lo más realista posible.
  3. Dentro de esa idea o proyecto, utiliza la herramienta de los tres pensamientos: Pensamiento soñador, pensamiento crítico y pensamiento realista, esta técnica puede ayudar muchísimo al comienzo de cualquier proyecto, anotando en un cuaderno que te diría cada uno de los pensamientos.
  4. Recuerda que esta solo es la fase inicial, el plan o puesta en marcha con sus objetivos filtrados viene en la segunda fase.

Lo más importante de este artículo, es que puedas contestar a esas primeras preguntas con fluidez, con entusiasmo y seas capaz de visualizarte en ese trabajo ideal que te gustaría tener, simplemente para apuntar hacia un camino específico, si resulta que hay dos o varios, es cuestión de ir madurando cada una de las ideas con la herramienta de los tres pensamientos, y sobre todo, con cada una de las ideas o si has elegido solo una… ten en cuenta por último las siguientes preguntas claves para la aceptación del entorno:

¿Qué consecuencias positivas tiene para tu familia y para ti esta decisión?

¿Qué consecuencias negativas tiene para tu familia y para ti esta decisión?

¿A qué estas dispuesta a renunciar?

 

Espero que este comienzo os ayude a encontrar ese camino inicial que todos buscamos en algún momento y que puede hacerse realidad si lo enfocamos de la forma correcta.

 

En el siguiente post seguiremos con las siguientes fases del emprendimiento.

 

¡Mucho ánimo!, no hay nada más maravilloso que levantarse cada día y saber que estás empezando a cumplir tu sueño, os lo puedo asegurar.

 

¡Un abrazo!

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